Con gratitud en el corazón y un gran entusiasmo llevamos nuestra obra por el mundo, ahora en celebración de 150 años llegamos a Petén, Guatemala.  

 

Desde hace muchos años en el corazón de la Provincia Santísimo Salvador, estaba en anhelo de acercarnos a la realidad de nuestros hermanos en Guatemala, en el 140 aniversario de la fundación este sueño se hizo realidad, al anunciarse la experiencia de discernimiento que se haría en Petén, Guatemala. 

Las Hijas de María Auxiliadora, en San Luis Petén, año con año han ido conociendo las necesidades y realidades en las que se vive en la región, son aproximadamente 168 comunidades o aldeas; siendo la pastoral Juvenil un sector sumamente importante para la parroquia, es acá donde se mira el trabajo con la población joven y se vela por su desarrollo; a su vez se llevan los procesos formativos de la vida de fe, donde se colabora con grupos como: formación de la mujer, formación de catequistas, acompañamiento de grupos de acólitos y otras necesidades de agentes de líderes y pastoral de la zona, esto implica que por muchos años se han realizados visitas a las comunidades para cocer a profundidad sus necesidades.  

Una de las partes más extensas del trabajo que se realiza en la zona es la atención al migrante, ya que Petén se ubica en el área de paso de migrantes para México, junto con la parroquia se da seguimiento a sus necesidades que en su mayoría son de alimentación y salud por las inclemencias del viaje, una labor que sin duda se realiza con gratitud y amor para todo aquel que lo necesite.  

El impacto que ha tenido la Congregación de las Hijas de María Auxiliadora en la zona va más allá de una organización e instrucción en la fe, ha llevado a movilizar muchos grupos de jóvenes, de adultos jóvenes y población en general hacia una sociedad más estable, con menos índice de violencia, más comprometida con los quehaceres religiosos, llevando la evangelización hasta las áreas rurales más marginadas de la región y promoviendo el alfabetismo y la educación como pilares fundamentales; así como lo dicen los jóvenes voluntarios: -“Se da un cambio en el corazón y se da un cambio social, gracias a ellas”-.  

Dios nos ha llamado a extender su Reino, entre los niños, niñas y jóvenes de Petén. Ayúdanos a la construcción de nuestra casa y se parte de esta gran historia de amor, que muestra como la palabra del Señor se extiende por el mundo.