Con mucha alegría en el corazón, hermanas religiosas, familiares y amigos, nos acompañaron el 7 de agosto a una gran celebración; mostraron su afecto y gozo por nuestras hermanas que han cumplido 25 años de entrega al Señor. La alegría y emoción llenaron mi corazón y seguir adelante es mi mayor anhelo, hasta que Dios lo permita”- dijo muy emotivamente, Sor Alba Regina Amaya. 

En el marco de nuestro 150 aniversario de fundación de las Hijas de María Auxiliadora (FMA), nuestras hermanas: Sor Alba Regina Amaya, Sor Antonieta Salguero, Sor Eduviges Mejía y Sor Marina Ruíz, celebraron sus bodas de Plata. La Eucaristía fue presidida por el Reverendo Padre Mario Aldana, Salesiano de Don Bosco (SDB), en la capilla del Colegio María Auxiliadora de San Salvador. 

 

En la homilía el sacerdote recordó el llamado que hizo Jesús, a los 12 apóstoles e invitó a vivir la vocación religiosa en fidelidad y en comunidad, confiando en la obra que Dios realiza en cada uno de nosotros; a ser como el siervo solícito a quien Dios le encarga su casa y lo encuentra en la labor, dando testimonio de creer lo que no se ve. Así mismo animó a las hermanas que no han cumplido 25 años de profesión, a ver que se puede vivir en entrega y fidelidad al Señor. 

Seguidamente después de la Homilía, las hermanas renovaron sus votos de castidad, pobreza y obediencia; Sor Roxana María Artiga, Provincial de las FMA de Centroamérica Norte, colocó la corona de plata en sus cabezas, prolongación de la invitación hecha al inicio de su vocación de continuar siendo corona fúlgida en la mano del Señor y diadema real en la Palma de su Dios. 

Después de la Eucaristía, las felicitaciones, aplausos, fotografías y abrazos se dieron por doquier a nuestras queridas hermanas, se nos invitaron a continuar acompañándolas en el almuerzo; los invitados se dirigieron al gimnasio del colegio dando gracias por el don de cada una de ellas. 

 

Algunos datos curiosos de nuestras hermanas son: el lema que las identifica como grupo es: “Incienso para el Señor” y además ellas cuentan en su grupo con una hermana Misionera en Camboya, Asia; Sor Amanda Alvarado, quien fue recordada con mucho cariño; su corona fue entregada a su mamá Amanda de Alvarado, quien acompañaba la celebración. Que Dios bendiga a cada uno de los padres que han entregado a sus hijas al Señor. 

 Al finalizar las hermanas de las bodas de plata, agradecieron a Dios y a todos los invitados que las acompañaron; y se concluyó con el himno: “O qual Sorte Siamo Figlie di María Auxiliatrice quien fue cantado por todas las Hijas de María Auxiliadora que participaron de la celebración.